En primer lugar, las drogas se convirtieron en una forma "fácil" de conseguir un mejor nivel de vida para el narcotraficante y para sus familias, pues normalmente quienes entran en este negocio, son personas que vienen de los estados más necesitados económicamente y, que a la vez, sus tierras son fértiles para este tipo de cosechas.
Por otro lado, el tema de las drogas y el narcotráfico se han vuelto un ícono popular en la sociedad, por lo que las películas y series de televisión referentes a este tema son las más solicitadas en la actualidad; desde El Padrino (1972) hasta El Señor de los Cielos (2013).
Finalmente, el gobierno también ha propiciado que la narcocultura siga presente dentro de la sociedad, por ejemplo, existe un nuevo término llamado "Narcoestado", que se refiere a los estados cuyas instituciones políticas se encuentran influenciadas de manera importante por el narcotráfico, por lo que existe un doble gobierno y una fusión de poderes, que de cierta manera, no debería existir.
En conclusión, el negocio del narcotráfico y las drogas son una horrible realidad que no podemos negar, sin embargo, debemos contribuir a que este negocio no siga creciendo.
Roldán, Blas. (2018). Apuntes de clase, en Hombre y Mundo Contemporáneo. Guadalajara: UP Campus Guadalajara.
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